UNO DE LOS TANTOS ADMIRADORES DE MIS IDEAS ACADÉMICAS, AL PUNTO DE QUE PARAFRASEA MIS TEXTOS SIN CITARME

Se trata del Sr. Jesús Leal Gutiérrez. Digo “señor” porque, aunque en su currículo se presenta como egresado doctoral de la Universidad de Panamá (UNIEDPA, aquella famosa de cuando la Andragogía de Félix Adams), dicha universidad ofrece doctorados a distancia, de dudosa reputación, que me hacen desconfiar de la validez de ese título en Venezuela y en muchos otros países. Un ejemplo: http://www.prensa.com/manuel_vega_loo/Meduca-suspende-operaciones-Uniedpa_2_3377682199.html.
En todo caso, si es egresado de allí y si ese doctorado cumple con las exigencias internacionales de los títulos de tercer nivel, su título sería en "Educación del Macho", porque aner-andrós en griego significa varón, macho. Si fuera educación de adultos, el término filológico correcto sería "antropogogía". Félix Adams no sabía griego, ni antiguo ni moderno, por supuesto. Era un político, básicamente, de Acción Democrática, no un académico. Ahora, años después, todos aquellos que cayeron en la trampa de hacer maestrías y doctorados en "andragogía", programas impulsados bajo la autoridad ficticiamente académica que le fue conferida a Félix Adams desde el poder político de entonces, andan por el mundo como Adán buscando su ombligo, es decir, totalmente extraviados de la Academia, sin brújula ni GPS. Incluso, cuando en el exterior mencionan que son graduados en Andragogía, los oyentes se quedan atónitos. Sé de uno que preguntó "¿es una nueva especialidad de la física de cuerdas?"
Pues bien, este Sr. J. Leal Gutiérrez escribió un libro no sé de qué año (aparentemente es del 2004 0 2005, aunque ahora está en la Web como 3ª Edición sin año,con un prólogo del 2011, sin editorial y sin ISBN, titulado "La Autonomía del Sujeto Investigador". Por cierto, la autora del prólogo es otra de mis plagiarias, quien en un blog suyo transcribe textualmente lo que yo escribo en otros documentos, sin decir que son citas textuales. Pueden revisar este plagio de la "Dra." Susana Gómez de Leal (podría ser su esposa, por cierto, o sea, el tipo de "negocio familiar", que llaman) en el siguiente enlace: 
http://sugodeleal.blogspot.com/2009/02/estilos-de-pensamiento-tenemos-una.html
Si acaso llegan a eliminar ese blog, por razones obvias, yo tomé la precaución de guardarlo en formato PDF y podrían consultarlo aquí:
http://padron.entretemas.com.ve/documentos/sugodeleal.blogspot.com.pdf
Entiendo que al Sr. Leal le gusten mucho mis ideas y que sea un admirador de éstas, pero para mí sería mucho mejor que expresara claramente que dichas ideas no son suyas sino mías y que citara las fuentes. ¿Saben lo que ocurre en caso contrario? Que muchos pobres estudiantes víctimas del arroz con mango de su libro, al hablar de Estilos de Pensamiento lo citen a él como el creador original de la noción y no a mí, que sí lo soy (lo cual ya ocurrió, por cierto). Y si mezclan esa noción con las demás brujerías que él propone en su biblia (como lo holístico, lo complejo moriniano y lo holónico), entonces le estará haciendo un gravísimo daño a nuestros académicos en formación.
A continuación les transcribo una parte de los parafraseos que Leal hace de mis ideas, sin decir que son mías y dejando creer que son suyas. Las secciones en azul son las más significativas.
El libro de Leal pueden descargarlo desde este enlace: 
https://drive.google.com/file/d/0B00rfQ9umQlAenYyLXJLanFiVlE/view

CAPÍTULO II
 Estilos de pensamiento
“La ciencia” es por definición una búsqueda desinteresada y afanosa de la verdad, es lo que Nicol (1984) llama principio vocacional de la ciencia que, junto con otros principios que la hacen posible, le da identidad frente a otros saberes. Si sólo nos interesa la verdad, nos las arreglamos metodológicamente para evitar que otras intenciones desvíen nuestra investigación. En el proceso investigativo se utiliza la metodología para no contravenir el principio vocacional que define a la ciencia como una búsqueda peculiar del conocimiento, pues queremos saber la verdad, no lo que imaginamos, creemos o necesitamos que sea.

El verdadero científico es un eterno buscador de la verdad, no pierde de vista lo que ya Sócrates nos dejó en su reflexión: yo sólo sé que no se nada, y por eso sigue buscando. Así cada tendencia, propuesta e idea, cada método podría ser una posible faz de la verdad. 
Si el científico busca por esencia la verdad no se va a engañar a sí mismo; entonces ¿por qué obligar al investigador a hacer ciencia de una forma u otra? ¿por qué es escenario darle una autonomía al sujeto investigador para que oriente la búsqueda del conocimiento según su estilo de pensamiento u otro al cual él decida escogerse? ¿qué es eso de estilos de pensamientos? ¿qué beneficios traería esta actitud en la producción legítima del conocimiento y por ende en el funcionamiento eficaz de los centros de investigación de las universidades? ¿cómo influye esta modalidad en el desarrollo de un científico creativo? 
Todos nosotros tenemos tendencias para abordar la realidad, ellas vienen dadas por los estilos de pensamiento; los cuales equivalen a la forma como el individuo concibe la realidad. Si la concibe de forma tangible, aprehensible, su proceder es concreto, secuencial y sensorial; si la concibe de forma representacional, su proceder es deductivo abstracto, explicativo; si la concibe subjetiva, su proceder es introspectivo vivencial; y si la concibe compleja e indeterminada, su proceder es dialógico, reconociendo lo inacabado e incompleto del proceso productivo del conocimiento. 
Estas tendencias son las que le dan autonomía al sujeto investigador y hay que respetarlas. Feyerabend (1993), reafirma estos postulados y promulga la autonomía del sujeto investigador cuando expresa:
Si respetamos la autonomía del sujeto investigador, sus tendencias o estilos de pensamientos, su creatividad, su forma de proceder en la búsqueda del conocimiento, entonces el investigador será más eficiente, y más apasionado por lo que tienen entre manos. 
Hay personas que son concretas, otros son racionalistas; razonan todo, y también las hay del estilo vivencial o fenomenológico y así como del complejo. 
Estas modalidades las podemos observar en nuestras propias casas. Si usted le pregunta a su hijo -¿cómo te fue en la escuela?…-él por ser concreto le responde: bien pero ¡háblame, explícame!…-no, bien…-porque es concreto. El racionalista le dice: -Bueno, mira mamá, llegué a la escuela, y la maestra estaba indispuesta porque se le dañó el carro, sin embargo, me explicó…-o sea, te da el por qué de muchas cosas. Pero si usted le pregunta a uno de tendencia vivencial o fenomenológica, le responde: -mira papá… que pena cuando llegué a la escuela, ¡que dolor! Cuando vi que la maestra se sentía mal…- observan que mezcla sentimientos, emociones, porque esa es su tendencia. Y si su hijo es una persona compleja, y le pregunta: -cuéntame, ¿cómo te fue en la escuela?-espérate un momento que me voy a bañar- ¿qué tiene que ver bañarse con la escuela? Bueno porque es complejo. 
Así somos también nosotros, así somos los investigadores, en tal sentido, si yo soy concreto, ¿cómo me van a obligar a hacer un estudio fenomenológico? pero si soy fenomenológico ¿cómo me van a obligar a hacer un estudio concreto, donde están ausentes las emociones y sentimientos? Y si yo soy complejo porque me gusta dialogar con la realidad, no me interesa controlarla, lo que me interesa es comprender para construir… ¿por qué me van obligar a meterme en un mundo que realmente no concuerda con mi tendencia? 
Cuando se le ha dado autonomía a los investigadores, los resultados han sido excelentes, tal fue la vivencia que obtuvieron los investigadores de UNISAR (Unidad de Salud Reproductiva) a la cual está adscrito el programa de Especialización sobre salud del Adolescente del área de estudios de Postgrado de la Universidad de Carabobo. En el desarrollo de sus investigaciones, estos investigadores escogieron sus formas de hacer ciencia, su abordaje de acuerdo con su tendencia y estilo de pensamiento, se sentían cómodos en la búsqueda del conocimiento y los resultados han sido asombrosos. La gente se ha apasionado por su trabajo; se han sumergido en sus estudios, porque se sienten personas, porque se sienten realmente auténticos. Los investigadores, no están trabajando para otros, están buscando el conocimiento que ellos siempre han querido buscar y de la forma como ellos se sienten cómodos. 
Eso no quiere decir que los que no utilizan la forma tradicional de hacer ciencia, son menos científicos ni mejores, tampoco quiero inducir a que se deseche la forma tradicional de hacer ciencia… estoy diciendo que respetemos la diversidad, eso nos va a enriquecer. 
¿Cómo se identifica la tendencia o estilo de pensamiento que tiene una persona? Esta se identifica por el lenguaje. Si nosotros vemos los escritos de las personas concretas: sus escritos son cortos, duración breve, secuenciales y hablan de cosas tangibles. Pero si nosotros observamos los escritos de las personas de pensamiento abstracto, los párrafos son largos, explicativos y relacionantes. Y si vemos los escritos de las personas con tendencia fenomenológica, sus escritos no son rigurosos, tienden a ser un poco estéticos. Y los complejos dependen del momento, pueden tener momentos concretos, como pueden tener momentos explicativos, como pueden tenerlos verdaderamente fenomenológicos, por lo tanto, sus escritos tampoco obedecen a un parámetro determinado. (Ver cuadro 1). 

Cuadro 1: 
Relación entre estilos de pensamiento y el discurso en la investigación 

Estilo de
pensamiento

Lenguaje

Sintaxis

Inductivo-concreto

Aritmético-
probabilístico

Párrafos cortos, oraciones breves,
secuencial y referencias a detalles
sobre características tangibles.

Deductivo-Abstracto

Lógico – formal

Párrafos largos, explicativo,
relacionantes (porque, ya que, en
consecuencia)

Introspectivo-Vivencial

Verbal – informacional

Textos no rigurosos,
perspectiva estética

Complejo-Dialógico

De acuerdo al momento

Textos no rigurosos

Fuente: Leal, 2003.

Sólo aspiro a que nuestros académicos y universitarios tomen precauciones. En este país se ha perdido todo, incluyendo la alimentación y las medicinas. Pero, por encima de eso, continúa perdiéndose (porque ya es un vicio muy viejo y típico de los subdesarrollados) la ética profesional, la dignidad académica y el esfuerzo por la producción intelectual . ¡Qué fácil es aparentar una alta productividad intelectual manipulando las producciones originales de los demás!

1 opinión en “UNO DE LOS TANTOS ADMIRADORES DE MIS IDEAS ACADÉMICAS, AL PUNTO DE QUE PARAFRASEA MIS TEXTOS SIN CITARME”

  1. wow! Su nivel pericial como investigador es cautivador desde niveles de agudeza y experticia, pues nos mueve el suelo como investigadores desde el ámbito social y educativo. De veras, usted, Dr. Padrón posee un talento inmensurable o alto
    “background” en todos los ámbitos, pues catapulta al lector a seguir indagando, explorando o hurgando en aras de pincelar miradas epistemológicas o diferentes formas de hacer ciencia ¡Lo encomio infinitamente por su empoderamiento como “maestro” de ciencia y de sabiduría (Valga la tautología).

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