UNA MIRADA DENTRO DEL MUNDO DE LA ACADEMIA ESTAFADORA

UNA MIRADA DENTRO DEL EXTRAÑO MUNDO DE LA ACADEMIA ESTAFADORA 
Fuente: Kevin Carey (1916): A Peek Inside the Strange World of Fake Academia. Disponible: https://www.nytimes.com/2016/12/29/upshot/fake-academe-looking-much-like-the-real-thing.html. 
TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL: Dra. Acacia Hernández Rojas

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El identificador de llamadas en el teléfono de mi oficina decía que el número era de Las Vegas, pero cuando cogí el auricular escuché lo que parecía el sonido de fondo de un centro de llamadas ocupado de trabajo en el exterior. El operador, "John", me preguntó si estaría interesado en asistir a la XV Conferencia Mundial de Cardiología y Angiología en Filadelfia el mes siguiente.
"¿Tengo que ser médico?", dije, “porque no lo soy”. Recibí la llamada porque 20 minutos antes había ingresado mi número de teléfono en un sitio web administrado por una compañía llamada OMICS International en Hyderabad, India.
"Usted puede obtener la tarifa de estudiante. Con un 20%, el costo sería de $599”, respondió el hombre. “La conferencia será en pocas semanas”, señalé. “¿Será suficiente tiempo para que el trabajo académico que pienso llevar sea debidamente revisado?” (repito, no sé nada de cardiología). Me respondió “sería aprobado en una ‘base expedita’ dentro de 24 horas”. Y me preguntó qué tarjeta de crédito me gustaría usar.
Si parece que estaba a punto de ser estafado, es porque de verdad lo estaba. OMICS International es líder en el creciente negocio del fraude de publicaciones académicas. Ha creado decenas de "revistas científicas" que imitan la apariencia de las publicaciones académicas tradicionales, pero sin la correspondiente autenticidad. Este año, la Comisión Federal de Comercio formalmente acusó a OMICS de "engañar a académicos e investigadores sobre la naturaleza de sus publicaciones y ocultar las tarifas de publicación que van desde cientos a miles de dólares".
OMICS también está en el negocio menos conocido de lo que podría llamarse “fraude de conferencia”, que es lo que explica la llamada de John. Ambos esquemas explotan una debilidad fundamental de la educación superior moderna: los académicos deben publicar para avanzar profesionalmente, obtener mejores empleos o asegurar los que ya tienen. Incluso dentro de los espacios de las academias respetables, la diferencia entre publicaciones y conferencias que son auténticas y las que son falsas es mucho más confusa de lo que los académicos desearían admitir.
OMICS está en el otro extremo del espectro cuyos límites no son difusos sino clara y definitivamente falso. Las conferencias académicas reales evalúan a los participantes potenciales sometiendo los trabajos y las presentaciones propuestas a un riguroso proceso de revisión por pares. Unas 15.000 personas asisten a la conferencia anual de la American Educational Research Association, por ejemplo, y sólo un tercio de las propuestas presentadas son aceptadas.
En octubre, un profesor universitario de Nueva Zelanda presentó un documento a la "Conferencia Internacional sobre Física Atómica y Nuclear" patrocinada por OMICS, que se celebró el mes pasado en el Hilton Atlanta Airport. Se inscribió usando la función de autocompletar en su iPhone, que produjo un abstract que comienza de la siguiente manera: "Física Atómica y no tendré el mismo problema con una sección separada por un largo camino. Las armas nucleares no tendrán que salir el mismo día después de mucho tiempo del año que agregó que las dos partes tendrán los dos líderes para tomar el mismo camino para llevar a sus largos caminos de la misma como habrán sido un buen lugar para pasar un buen rato en casa el frente unido y ella es un gran lugar para pasar un buen rato."
El trabajo fue aceptado en tres horas.
Un empleado de OMICS que se identificó como Sam Dsouza dijo que los documentos de la conferencia eran revisados por sus "expertos" dentro de las 24 horas siguientes a la presentación. No pudo proporcionar una lista de sus revisores ni de las credenciales de éstos.
Habiendo prescindido de los estándares académicos, OMICS hace dinero en volumen. El 1 y 2 de diciembre el "II Congreso Internacional de Neuroinmunología y Terapéutica", la "XIII Conferencia Internacional sobre Vacunas, Terapéutica y Medicina del Viajero: Influenza y Enfermedades Infecciosas" y la "Conferencia Internacional sobre Genética Clínica y Médica" se realizaron simultáneamente en el Hilton Atlanta Airport.
Reunir varias conferencias truculentas en el mismo hotel es una práctica común, dice Jeffrey Beall, un bibliotecario titulado de la Universidad de Colorado en Denver. Mantiene un sitio web para identificar "editores académicos depredadores, de acceso abierto” que se disfrazan de revistas académicas, pero que en realidad están en el negocio de difundir artículos sin valor y de explotar a sus autores con cobros ocultos. “Usted sólo alquila un hotel, maquilla un nombre y permanece por allí mientras todo el mundo está leyendo los artículos de los incautos", dice el Sr. Beall. Es dinero fácil.
La lista del Sr. Beall, que desde el 2011 hasta ahora ha crecido de 18 a 923 editores, también incluye una compañía británica llamada "Sociedad de Infonomía". Al igual que OMICS, publica una serie de revistas, 17 en total, con títulos que suenan académicamente válidos como "International Journal of Sustainable Energy Development". El Sr. Beall llama a Infonomics “Sociedad académicamente impostora", que está "diseñada para generar tanto ingreso como sea posible". Todas las 17 revistas están dirigidas por una sola persona llamada Charles Shoniregun, ubicado en una modesta casa de ladrillos de dos pisos en los suburbios de Londres.
Infonomics también patrocina una serie de conferencias. Pero cuando examiné una de ellas, la "Conferencia Mundial sobre Necesidades Educativas Especiales", o WCSNE, el cuento fue más complejo de lo que yo esperaba.
Como muchos editores depredadores, el sitio web de Infonomics para WCSNE tiene una cierta ensalada de palabras, una cierta propiedad sintáctica inglesa de canon tremolante, familiar a quien está acostumbrado a leer un directorio de spam en su correo electrónico.. "La Sociedad de Infonomía tiene una reputación establecida para promover la valoración de la investigación, lo cual es apreciado por las comunidades de investigadores" –dice. “El WCSNE es gestionado por Diseñadores de Políticas al que asisten "Formadores de Políticas y tomadores de decisión que se preocupan profundamente por incorporar defensas creativas, innovadoras y rigurosas en las prácticas de aprendizaje".
En W.C.S.N.E. las pautas de presentación de artículos advierten que todos los trabajos deben estar estrictamente limitados a "un total de 4 a 6 páginas". Esto incluye todas las figuras, tablas y referencias. Robert Kelchen, un profesor de educación superior en Seton Hall, dice que esto es una señal de peligro. “Los documentos de investigación de educación suelen ser mucho más extensos, señala. Las tablas y páginas de referencia por sí solas pueden ocupar el doble de espacio. Pero los papeles cortos son más fáciles de empacar en una sola "revista académica".
El sitio web incluía una larga lista de "Miembros del Comité del Programa" con impresionantes credenciales académicas, así como "oradores principales" para la siguiente conferencia, a celebrarse en agosto en la Universidad de Temple, anfitrión del WCSNE, durante los últimos tres años.
Pero cuando entré en contacto con los identificados como miembros del comité y los altavoces, muchos inmediatamente respondieron que no tenían idea de que estaban en ese sitio Web y que no tenían afiliación alguna con el WCSNE. Los oradores principales me dijeron que no eran nada de eso. En el lapso de 24 horas de mis investigaciones, algunos retiraron sus nombres y biografías del sitio y fueron reemplazados con una nota que decía ¡"Oradores principales por ser anunciados"!
Un portavoz de Temple, Hillel Hoffmann, dijo que la universidad condenó "la publicación depredadora de acceso abierto" y dijo que no se había gastado dinero de la universidad en la conferencia. Dijo que los alumnos con necesidades especiales de la comunidad, incluidos los estudiantes de alfabetización de adultos, habían asistido a algunas partes de la conferencia y se habían beneficiado de ella, pero ninguno había pagado para participar. Añadió que el WCSNE ya no tendría lugar en la Universidad de Temple.
Richard Cooper, director de servicios para personas con discapacidad en Harcum College, una institución privada de dos años en Filadelfia, ayudó a crear WCSNE, junto con el Sr. Shoniregun. Dijo que no tenía ninguna participación en el proceso de selección de papers o en manejos financieros de la conferencia, sino que simplemente servía como organizador, presentador y maestro de ceremonias. Describió el asunto como una reunión mundial de académicos -muchos de los cuales vivían en África- digna de estudiosos, muchos de los cuales viven en África y la India y pagan cientos de dólares en honorarios por la conferencia a la que asisten.
Los trabajos presentados en las anteriores conferencias de la WCSNE no parecen haber sido redactadas utilizando la función de autocompletar en un iPhone. En su mayoría describen pequeños estudios cualitativos y encuestas que examinan ideas ya bien establecidas, incursionan en pocas áreas nuevas y utilizan jergas estadísticas para hacer ver que sus hallazgos son más complicados de lo que realmente son. Muy probablemente serían rechazados por la American Educational Research Association. Pero también están dentro de los límites de lo que se publica en muchas revistas científicas que, aunque no son de prestigio, nunca han sido consideradas como fraude.
Barba Patton, profesor de educación en la Universidad de Houston-Victoria en Victoria, Tex., Defendió el WCSNE sin reserva. "He asistido a diez o quince de las conferencias en los Estados Unidos, Canadá y en Europa", escribió por correo electrónico. "No me preocupa el sitio web. Debes recordar que la conferencia llega a muchos que están usando el inglés británico en vez del americano”.
El Sr. Shoniregun no respondió a los mensajes enviados a sus varias direcciones de correo electrónico. Pero parece haber creado una especie de conferencia híbrida que combina las sombrías prácticas de OMICS del mercadeo de la primicia en Internet con la desatención más cotidiana al rigor académico que caracteriza a gran parte de la academia auténtica.
Tomemos el caso de la Sociedad de Estudios Sociales de la Ciencia, 4S (“Society for Social Studies of Science, 4S”), que desde todo punto de vista es una organización legítima. Pues bien, este año, Peter Dreier, presidente del departamento de Política Urbana y Medioambiental del Colegio Occidental, describió cómo presentó a una conferencia internacional patrocinada por 4S una ponencia llena de jergas altisonantes, de citas erróneas, de fallas de razonamiento y de numerosas cantinfladas. La ponencia fue aceptada. "Tengo la esperanza de conocerlo en Tokio", le escribió el organizador del panel.
Lucy Suchman, socióloga de la Universidad Lancaster de Gran Bretaña y presidenta de 4S, reconoce que el proceso de revisión de abstracts no es "perfecto" y que ella debió haber rechazado la ponencia de Mr. Dreier. Pero, señala, 4S revisa cientos de presentaciones cada año bajo “la asunción de buena fe”. No se les habría ocurrido que alguien de la posición académica del Sr. Dreier les hubiera tendido una "trampa tan desafortunada", dijo, enfatizando la alta calidad que en general tienen las ponencias 4S.
Existen revistas y conferencias reales de prestigio en la educación superior que hacen cumplir y defienden los más altos estándares de la academia. Pero también hay muchos más detentores de un título de PH.D. que los que caben en un espacio para este tipo de publicaciones y todas esas personas son de un modo u otro víctimas del sistema de "publicar o perecer" (“Publish or Perish”), considerado como el sistema internacional de progreso académico. El sistema académico de revistas y conferencias está sujeto a una evaluación externa irreal. Los estándares son lo que caprichosamente dictaminan los académicos nombrados para esos cargos.
Por lo tanto, no es sorprendente que algunos académicos hayan decidido darse permiso mutuo para acumular créditos de publicación en sus Currículos Académicos y gastar parte del presupuesto departamental en viajes de vacaciones cortas. Tampoco es sorprendente que algunos operadores astutos se hayan dado cuenta de que cuando los estándares son relajados y poco controlados, entonces surgen ciertos beneficios saludables en las áreas grises de la academia.
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Corrección: 30 de diciembre de 2016
Un artículo publicado el jueves sobre el surgimiento de conferencias académicas fraudulentas escribió mal el apellido de un portavoz de la Universidad de Temple que dijo que la "Conferencia Mundial de Educación Especial", que había señalado por su aparente falta de rigor, ya no tendría lugar en la Universidad. Él es Hillel Hoffmann, no Hoffman.

	

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