En Padrón, José (1996): Análisis del Discurso e Investigación Social. Temas para Seminario. Caracas: Publicaciones del Decanato de Postgrado, USR, pp. 169-195.

 

 

El Análisis de Textos de Entrevista

 

INFORMACIÓN BÁSICA

En la Tabla 1 vimos que el macro-acto típico de las entrevistas está en la oferta de información especializada (entrevistado) ante una expresa demanda de dicha información (entrevistador). Si atendemos a la estructura de las entrevistas, consideradas como acción discursiva, veremos una importante diferencia con respecto a las autobiografías, los mensajes institucionales y los mensajes publicitarios. En éstos la producción del texto pertenece por entero a una sola persona, mientras que en las entrevistas el texto, en su conjunto, es producido por dos personas, cuando menos. La entrevista es el caso que más patentemente evidencia el carácter interactivo del discurso, no sólo en el sentido de que la carga de toda la acción textual, globalmente hablando, es distribuida entre los interlocutores (peso compartido) sino además en el sentido de que cada intervención lingüística es al mismo tiempo acción y re-acción con respecto a otra intervención (sucesión de micro-acciones en cadena), lo cual evidencia el doble sentido que Hernández (1994)[1] atribuye al concepto de ‘interacción’.

Esta estructura interactiva hace que las entrevistas sean, en términos formales, una acción idéntica a los diálogos, en que también ocurre que el peso de la acción global ([intercambiar información]) se distribuye entre los participantes y, además, ocurre también un encadenamiento de micro-acciones ([preguntar/responder], [decir/contradecir], etc.). Al respecto, comparemos ambas estructuras textuales (los diálogos y las entrevistas) por referencia a lo que la autora mencionada identifica como condiciones de ocurrencia de toda interacción (tanto “complementaria” como “secuencial”, según lo dicho al pie de página):

La interacción en general, como clase particular de acción, se concibe entonces como un sistema de participaciones menores interconectadas que son llevadas a cabo por los actantes en función de una misma situación final deseada. Tanto en el caso de la interacción "complementaria" como en de la "secuencial", se dan las siguientes condiciones:

CONDICION a: La acción es llevada a cabo por más de un actante.

CONDICION b: La acción global ("macroacción") es desglosable en más de una acción menor ("microacción").

CONDICION c: Cada actante es responsable de al menos una de las acciones menores.

CONDICION d: Cada acción menor o microacción incide en el curso de alguna otra microacción.

CONDICION e: Las microacciones, junto a sus respectivos actantes, están conectadas dentro de un mismo contexto interpersonal.

CONDICION f: El conjunto de microacciones modifica substancialmente la situación final obtenida, en el nivel de la macroacción.

Pero no todo termina en esta última deducción. Las mis­mas condiciones a-f' revelan también ciertos riesgos. De hecho, los refranes populares, que en cierto modo recogen una cierta popular `teoría de la acción', ponen en contradicción dos "axiomas", uno (*) según el cual "dos cabezas piensan mejor que una sola" y otro (**) según el cual "mu­chas manos en el plato ponen el caldo morado". En * se confirma la relación directa entre interacción y éxito de la acción; en ** se expresan las condiciones adicionales (riesgos) propias de las interacciones exitosas. Dentro de la misma Teoría de la Acción, queda estipulado que el éxi­to o rendimiento de toda acción interactiva queda supeditado a las siguientes condiciones adicionales:

CONDICION* a: los actantes son competentes para el sistema accional planteado.

CONDICION* b: el desglosamiento de la macroacción en microacciones menores responde a criterios lógicos (consis­tencia, independencia, completitud).

CONDICION* c: la responsabilidad de los actantes se ajusta a normas de ejecución preestablecidas.

CONDICION* d: la incidencia de una microacción sobre otra está prevista, al menos parcialmente, en los criterios de desglosamiento señalados en la condición ‘b'.

CONDICION* e: cada microacción es significativa y pertinente con respecto al sistema interpersonal planteado.

CONDICION* f: las modificaciones que son capaces de ejercer las microacciones sobre la macroacción están previstas en una planificación o diseño previo de todo el sistema accional.

(Hernández, 1994: 146-147, 150).

 

Tanto en la entrevista como en el diálogo se cumplen las condiciones de ocurrencia a-f y aun las condiciones* a-f de éxito interactivo. Así que, desde un punto de vista pragmático formal, ambas clases de texto comparten una misma estructura. Pero intuitivamente sabemos que ambas cosas no son idénticas. ¿Dónde están las diferencias? Hay una en este mismo nivel pragmático y es la siguiente: mientras en el diálogo no existe, en principio y en general, ninguna restricción de roles[2], la entrevista implica una ‘función característica’ según la cual a cada tipo de actor se le asignan ciertos tipos de microacciones (facultativas u obligatorias). Típicamente, el rol del entrevistador (caracterizado por el macroacto de “demandar información”), tiene asignadas ciertas microacciones tales como “ablandar resistencias”, “organizar los temas”, “orientar el flujo informativo”, “preguntar”, “verificar las respuestas”, etc. El rol del entrevistado, por su parte (caracterizado por el macroacto de “ofrecer información”) tiene asignadas las microacciones inversas.

En correspondencia con la anterior distinción, hay también otro detalle que diferencia las entrevistas, en particular, de los diálogos, como clase general. La diferencia pertenece al nivel semántico: el universo informacional está en posesión del entrevistado, pero no del entrevistador, quien sólo posee el marco presuposicional de ese universo. Y, precisamente, el objeto semántico de las entrevistas es ese mismo universo informacional. El entrevistador accede al mismo en virtud de que el entrevistado le cede o facilita ese acceso (al menos en principio; recuérdese el caso de las acciones bivalentes, según lo cual una supuesta entrevista puede, en el fondo, estar encubriendo alguna otra acción). Caemos así en el difícil tema de los intereses de información: en unos casos es al entrevistador a quien le interesa la información y por tanto paga por ella o da algo a cambio (en el caso de los interrogatorios la diferencia con las entrevistas está, entre otras cosas, en que el interrogador representa una amenaza, sanción o castigo, como en el caso de las torturas y de las evaluaciones escolares tradicionales). En otros casos, es al entrevistado a quien le interesa suministrar la información (como ocurre en la mayoría de las situaciones clínicas). Este asunto de los intereses de información, ubicado en esta diferencia entre diálogos y entrevistas, que estamos manejando, es lo que permite a Blanchet (1989: 89-90) establecer una tipología de las entrevistas:

La entrevista de investigación pertenece a un subconjunto que comprende todo lo que llamaremos “entrevista” y de la que damos la siguiente definición (Labov y Fanshel, I977).

“Una entrevista es un ‘speech event’ en el que una persona A extrae una información de una persona B, información que se hallaba contenida en la biografía de B.”

La información extraída por A no es idéntica a la información dada por B. La operación de extracción supone una actividad de análisis y de interpretación por parte de A. Pero todas las entrevistas se diferencian según que sean A o B los iniciadores y beneficiarios de la situación:

a) Si A tiene la iniciativa del encuentro con B y es el que más se beneficia de ello: se trata de entrevistas efectuadas por entrevistadores cuyo oficio consiste en extraer una información de sus interlocutores para explotarla con fines externos a la situación: éstas son “interviús”: entrevistas periodísticas, interrogatorios de la policía, cuestionarios que siguen un modelo, entrevistas de investigación, etc.

b) Si B tiene la iniciativa del encuentro con A y es quien se beneficia principalmente (por esto B remunera directa o indirectamente a A): se trata de “consultas”: entrevistas médicas, legales, denuncias a la policía, entrevistas terapéuticas, confesiones, etc.

 

Evidentemente, una tipología así depende de un criterio demasiado específico como para dar cuenta de las múltiples variaciones (lo cual, entre otras dificultades, obliga al autor a incluir los interrogatorios policiales dentro del género de las entrevistas). A su vez, este criterio de los intereses de información no puede explicarse sino por relación con un marco situacional y unas intenciones allí incluidas. Una explicación de las entrevistas y sus variaciones se obtiene más adecuadamente si atendemos, primero, al marco situacional y, segundo, a las intenciones o funciones de la acción discursiva.

En la instancia pragmática, la predefinición más importante para el análisis de textos de entrevista, cualesquiera que éstos sean, es el marco situacional. Efectivamente, el tipo de relaciones sociales en que se inscribe la acción discursiva permite identificar varias clases de entrevista. Una manera de diferenciar sistemáticamente las relaciones sociales consiste en establecer una triple partición según tres criterios amplios (véase, en el Diagrama 4 una representación de esta triple partición).

 

 

Diagrama 4: ubicación y tipología de las entrevistas según la red de las interacciones sociales

 

El primer criterio es el grado de apertura del contexto y el segundo, el grado de socialización. Ambos criterios funcionan como variables no discretas, en el sentido de que entre los polos extremos de cada variable se prevén puntos intermedios. El tercer criterio es el tipo de actividad social o el área de intereses en que se ubica la relación social (deporte, recreación, religión, salud, etc.). Este criterio funciona como variable discreta.

            Según el grado de apertura del contexto, las relaciones sociales pueden concebirse de acuerdo a dos grandes grupos extremos: los contextos públicos y los contextos privados. Se identifican allí entonces, correlativamente, dos clases o modalidades de entrevista: una en que la interacción entrevistador/entrevistado está a la vista de todos (entrevista pública o de alcance o dominio público) y otra en que permanece cerrada a la sociedad (entrevista privada o de alcance o dominio privado). La entrevista pública se caracteriza porque el destinatario final de la información suministrada por el entrevistado es el gran público, aunque sintácticamente (o formalmente) esté enlazada con las intervenciones del entrevistador. Este funciona como representante del gran público o como mediador entre el poseedor del universo semántico y quienes desean acceder a dicho universo. Es el caso típico de las entrevistas periodísticas, entre otras. En la entrevista privada, en cambio, entrevistador y entrevistado gozan de autonomía. Parece obvio que la entrevista investigativa, aquélla que opera dentro de la secuencia metodológica de búsqueda de respuesta, pertenece a los contextos privados (aun cuando, al final, los resultados de la investigación puedan ser objeto de difusión o convertirse en elemento de contextos públicos; pero esto es ya otra cosa).

            Según el grado de socialización (en el mismo sentido de Padrón, 1992), los contextos interaccionales van desde lo más individual (lo menos socializado o lo menos ‘oficial’) a lo más institucionalizado (lo más socializado o lo más transindividual). Se identifican allí, entonces, correlativamente, dos tipos de entrevista: una, en que los intereses de la acción se restringen a los intereses subjetivos de las personas (entrevista personal) y otra en que desbordan esos intereses subjetivos para ubicarse más bien en el plano de lo intersubjetivo o transindividual (entrevista institucional u oficial). La entrevista personal se caracteriza porque, al tiempo que el universo semántico de la entrevista es subjetivo, también las intenciones inmediatas del entrevistador están orientadas al sujeto, en sí y por sí mismo, como ocurre en las entrevistas médico/paciente, abogado/cliente, vendedor/comprador, etc. En la entrevista institucional u oficial el universo semántico es de interés de la ‘institución’ (entendida ésta como estrato intersubjetivo y no tanto como organización), al mismo tiempo que las intenciones inmediatas del entrevistador se orientan al entrevistado en cuanto miembro de una cierta clase de sujetos. Es el caso, por ejemplo, de las entrevistas de selección de personal o de aspirantes a un programa, las entrevistas a dirigentes políticos, etc. La entrevista investigativa, tal como se entendió arriba, pertenece al género de los contextos institucionales o socializados, ya que la ciencia y la producción de conocimientos conforman un estrato intersubjetivo (o sea, tiene carácter institucional). El entrevistado, para este caso, interesa sólo en la medida en que pueda aportar información respecto a alguna realidad que no está directamente al alcance del investigador.

            Según el tipo de actividad o área de intereses en que se inserta la acción discursiva, podemos concebir las interrelaciones sociales de acuerdo a ámbitos diferenciados que aún faltan por sistematizar[3]: la salud, el comercio, la política, la academia, la recreación, el arte, el urbanismo, las finanzas, etc. La entrevista investigativa se ubica en la esfera académica, de producción de conocimientos.

            Vimos hasta aquí la estructura pragmática de las entrevistas y, al tocar el tema de una tipología de base pragmática para las mismas, penetramos en el área del marco situacional como una de las predefiniciones elementales del análisis. El estudio superficial del marco situacional nos permitió no sólo una tipología sistemática de las entrevistas sino, sobre todo, su ubicación en el entramado de las interacciones sociales.

            Pasando ahora a otra predefinición elemental para el análisis, consideremos el asunto de las intenciones ligadas a los microactos. Desde este punto de vista, las entrevistas se caracterizan por una secuencia de operaciones estratégicas orientadas a estructurar la información. Debemos advertir que una de las facultades, responsabilidades o ‘poderes’ asignados al rol del entrevistador es el de dirigir u orientar todo el proceso e, inversamente, compete al entrevistado reaccionar adecuadamente a esas directrices u orientaciones. Esto significa que los microactos del entrevistador asumen cierto liderazgo procesal, mientras que los del entrevistado asumen cierto carácter de seguimiento u obediencia[4], al menos en lo que se refiere a los aspectos formales de la interacción, tales como la duración de cada intervención, los cambios de tema, la construcción de rutas argumentales, etc. Esto se explica por el hecho de que es el entrevistador el que solicita la información de alguien que la posee y, por tanto, éste le reconoce cooperativamente (ver la nota 4) el derecho a decidir de qué modo desea acceder a esa información.

            Los microactos fundamentales de las entrevistas no pueden concebirse sino como una alternancia entre la intervención del entrevistador y la intervención del entrevistado, intervenciones que se enmarcan en un esquema de antecedencia-consecuencia por ciclos de desarrollo. De ese modo, el microacto central (alrededor del cual giran todos los demás) consiste en [Preguntar/ Responder]. De allí en adelante se explica cualquier otra secuencia característica de microactos, como la que se visualiza en el Diagrama 5, donde la primera columna representa los ciclos sucesivos AÞBÞC de desarrollo discursivo (los cuales tienen carácter recursivo), la segunda y tercera columnas describen los actos del entrevistador y entrevistado, respectivamente, y donde las flechas expresan antecedencia-consecuencia.

            En lo que se refiere a las características semánticas de las entrevistas investigativas, el universo específico del discurso es un hecho o conjunto de hechos cuya representación es poseída por el entrevistado (bien porque es testigo del hecho, bien porque es actor central, etc.) y que al mismo tiempo es o forma parte del objeto de investigación del entrevistador (procesos, vivencias, estructuras, etc.). Este es el universo semántico específicamente adscrito al acto básico de [Preguntar/Responder], es decir, al núcleo B1-B10 de microactos señalados en el Diagrama Nº 5. Pero, dado que existen otros ciclos de microactos, con función periférica (tal como A y B, en el mismo Diagrama 5), es obvio que habrá también universos discursivos generales, que permiten ubicar las estrategias de ablandamiento, de encuadre y re-encuadre temático, de cierre y despedida, etc. El analista de este tipo de textos debe estar atento a la necesidad de discriminar la información específica (la prevista en el contexto de la investigación, referida al objeto de estudio) de la información general (la utilizada para contextualizar e implementar la entrevista).

Por lo demás, la estructura semántica de las entrevistas investigativas suele ser estrictamente correspondiente a la misma estructura de categorías y subcategorías de agrupación de los datos investigativos, de tal modo que el ciclo B se repite tantas veces cuantas categorías de investigación estén previstas. En este caso, dichas categorías se convierten en tópicos de conversación dentro de la entrevista.

 

 

Diagrama 5: ejemplo de estructura secuencial de microactos en una entrevista de investigación

 

En lo que concierne a la instancia sintáctica, las estructuras de la entrevista pueden inferirse, en general, de lo dicho anteriormente con respecto a otros tipos de texto. En especial, remitimos al lector a lo dicho arriba, en este mismo módulo, cuando hablamos de la sintaxis autobiográfica.

 

EJEMPLO DE APLICACION

A continuación presentamos la transcripción de un fragmento de una entrevista grabada. Lamentablemente, por razones de espacio no es posible sino una muy pequeña transcripción de este ejemplo. Se presenta, sin embargo, todo el ciclo introductorio de la misma (el ciclo A, según el diagrama Nº 5) y el comienzo del ciclo informacional específico (inicio del ciclo B del diagrama). Para efectos de referencia al texto durante el análisis que sigue, hemos numerado cada una de las intervenciones de los interlocutores, siendo EDA la Entrevistada (números impares de la referencia) y EDOR el Entrevistador (números pares).

 

CICLO

INTERVENCIONES

A

(Introducción, ablandamiento, encuadre...)

01

EDA : (Entrando a la oficina) Con permiso...

02

 

EDOR : Buenas tardes, pasa... Por favor, siéntate.

 

03

 

EDA : Gracias.

 

 04

 

 EDOR : Tú eres... XX, ¿no?

 

05

 

EDA:  Sí

 

06 

EDOR : No te pareces mucho a la foto de la planilla. Nos vimos en la reunión de grupo el otro día, pero no te reconocía por la foto.

 

07

EDA: Sí... Bueno, es como las fotos de cédula. Uno queda siempre malparada.

08

EDOR : Y... ¿qué tal? ¿Mucho tráfico allá afuera?

 09

 EDA: Sí. Por eso me retardé un poco. El gerente me envió a una reunión esta mañana y de regreso estaba trancada la Intercomunal. Aquí el tráfico es impredecible, Ud. sabe... 

10

EDOR : Si  no te importa, prefiero que nos tratemos de tú. Me sentiría más cómodo. No creas que estas situaciones son incómodas sólo para los entrevistados. También para uno la cosa es embarazosa. Así que, si te parece, nos tomamos esto con tranquilidad, más bien. 

11

EDA: De acuerdo. Yo también me siento mejor si te hablo de tú. Gracias.

B

(Tematización, penetración en el universo específico del discurso,

entrada en el núcleo de la entrevista...)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

12

EDOR : Perfecto. ¿Por dónde quieres que comencemos? ¿Me hablas primero de tus estudios superiores? Qué especialidad, en qué universidad... En fin, ese tipo de cosas.

13

EDA: Sí. Como habrás visto en la planilla, soy licenciada en psicología, por la universidad X. Pero, la verdad, allí no tengo mucho de qué hablar. Todo normal, las mismas experiencias de cualquier universitario. En cambio, fue la maestría lo que considero que me hizo crecer realmente, como profesional y como persona... Lo digo porque en esos cuatro años aprendí a ver los contenidos o la información de las clases no como algo que me pedían como requisitos de graduación, sino más bien como algo... cómo te digo...

 

14

EDOR : ¿Como algo que te interesaba personalmente?

 

15

EDA: Sí, exacto. Igual que cuando uno lee las noticias interesantes en el periódico... O una revista. Algunas cosas, incluso, las he seguido estudiando por mi cuenta, sin estar obligada. Simplemente me han seguido interesando algunas cuestiones.

 

16

EDOR : ¿Como cuáles? Veo aquí que tu maestría es en gerencia...

 

17

EDA: Sí. Y después de esa maestría fue cuando vi el valor de algunas materias del pregrado. Sobre todo, me interesa todo lo que tenga que ver con clima organizacional. O sea, cómo el ambiente laboral puede llegar a ser peor o mejor que un ambiente entre amigos o que un ambiente vacacional... O sea, un... En los libros hablan también de atmósfera... Es todo ese

 cuadro, digamos, que incluye además el sitio físico y también las relaciones interpersonales...

 18

EDOR : ¿Y los valores que comparte el grupo?

 

19

EDA: También, claro. Mejor dicho, principalmente. Creo que en el fondo se trata de valores, de cosas en que el grupo cree y de cosas que prefiere por encima de otras. Claro, siempre esas cosas se ven desde el punto de vista de la productividad laboral. El principio es que si construyes un buen clima organizacional los empleados te rinden más.

 

20

EDOR : ¿Algo así como manipular a los empleados en beneficio de la empresa?

 

21

EDA: No. No quise decir eso..., aunque no faltarán empresarios que lo vean así, de ese modo que tú sospechas. Pero también puede verse desde una posición ética, de ética corporativa. Tú trabajas para mí y yo te hago las cosas más cómodas, que es una negociación honesta. Bueno, yo diría que son convenios necesarios, que las modernas organizaciones imponen.

 

22

EDOR : Hablando de eso, aquí en la industria. ¿Cómo ves esas mismas cosas? ¿Cómo ves el clima organizacional? ¿Tú crees que en ese clima influye la necesidad de cambiar de ocupación o de funciones?

23

EDA: Es difícil decírtelo así, en una sola respuesta... (RIENDO) Además, parece que te quieres enterar de muchas cosas al mismo tiempo...

 

24

EDOR : (RIENDO) Sí, creo que me atropellé un poco. Lo que pasa es que me sugeriste una relación que yo no había tenido en cuenta. Nunca pensé en el clima organizacional: es posible que ese clima se vea afectado o afecte él mismo las necesidades de desarrollo profesional, el cambio de carrera. Te voy a ser un poco más preciso, porque en realidad el clima en sí mismo no es de mi interés por ahora. Pero si llegara a formar parte de esto tendré que tomarlo en cuenta. ¿Crees que si las personas, a lo largo de su estadía en la industria, sienten la necesidad de expandir sus capacidades e intereses hacia otros desempeños y si eso no se logra ¿crees que el clima organizacional se vería afectado?

 

25

EDA: Sé que andas estudiando eso, lo que hablamos en la reunión del grupo nuestro, la cuestión del cambio de carrera profesional a manera de crecimiento, dentro de la empresa. A mí también me interesa y por eso me notaste un poco ansiosa al principio, además del tráfico... (RIE), porque pienso que mi oportunidad de cambiar de función aquí en la industria podría depender un poco de ese trabajo que estás haciendo. Oí decir por ahí que además te habían pedido los nombres de quienes podían ingresar de una vez al programa de desarrollo...

 

26

EDOR : Sí, pero más que eso me interesa la cuestión de las conveniencias, de las estrategias para un programa así... Ya sabes, hablamos de eso la otra vez: en teoría, según un cierto modelo, los intereses profesionales van creciendo con el tiempo y se pueden expandir hacia otras áreas de desempeño, en cuyo caso la organización puede salir beneficiada por aquello del reciclaje y todo eso... Pero falta saber bajo qué condiciones y mecanismos debería una organización promover esos desarrollos de segunda carrera, como dicen...

 

27

EDA: Yo estoy totalmente de acuerdo. A la empresa le resulta mejor reciclar los mismos recursos y crearles rutas de movilización, como las llamaron la otra vez, antes que estar todo el tiempo contratando personal nuevo, cada uno para desempeños distintos, siempre los mismos...

 

28

EDOR :  Sí, parece que sí. Por eso, mejor... Antes que retomar la pregunta que te había hecho antes ¿por qué no me hablas más bien de tu caso específico? ¿En qué condiciones ingresaste aquí y cómo han ido variando hasta este momento tus intereses de carrera? Te lo pregunto porque me acabas de decir que veías esto como una oportunidad para ti de cambiar de área de desempeño en esta misma empresa.

 

29

EDA: Bueno, fíjate tú. Ingresé hace doce años en la gerencia de recursos humanos, como psicóloga, y me encargaron de los programas de prejubilación aquí. Luego pasé a la jefatura de mi división y desde hace cuatro años me nombraron en la dirección, que es donde estoy ahorita. La maestría en gerencia la hice en función de ese ascenso y de los demás ascensos que pudieran darme. Pero, fíjate, sigo allí en esa área, como psicóloga, atendiendo los mismos programas de prejubilación. Pero ahora me intereso más en D.O. y en cosas que ya no son tanto de psicología, sino más bien de ingeniería organizacional..., diría yo...

 

Análisis pragmático

            Atendiendo a las predefiniciones básicas del análisis, consideraremos que la entrevista transcrita tuvo lugar en una empresa, con ocasión de un estudio orientado a contrastar empíricamente un modelo teórico de la expansión del desarrollo profesional (“modelo de desarrollo de segunda carrera”), aplicable al reciclaje de recursos humanos en las organizaciones. La investigación tenía por objeto, en esa fase, determinar si realmente el personal universitario de las organizaciones expandía sus intereses profesionales hacia otras áreas de desempeño, en el mismo modo en que lo preveía el modelo teórico. Los entrevistados eran personal universitario de la empresa, con más de diez años de servicio.

            En términos más globales, y siguiendo los criterios de clasificación presentados en la “Información Básica”, el marco situacional queda definido por un bajo grado de apertura contextual (entrevista privada), un alto grado de socialización (entrevista institucional) y un ámbito académico (entrevista de investigación, vinculada a modelos teóricos y a contrastación de modelos[5]).

            Pasando ahora a la estructura pragmática del ejemplo, vemos bastante bien delimitados dos sectores mayores: uno (ciclo A, intervenciones 1 al 11), definido por el meso-acto de “contextualizar” o “encuadrar” y otro (ciclo B, intervenciones 12 al 29), definido por el meso-acto de “preguntar/responder” (que es el acto central de la entrevista). A su vez, este último ciclo se lleva a cabo dos veces: en una primera vez, que podríamos llamar B1 (intervenciones 12-27), el entrevistador incursiona en el universo discursivo específico de la entrevista, sin lograr (o sin querer) penetrar de una vez en la semántica exigida por la investigación. A un cierto punto, y en una segunda vez que podríamos llamar B2 (intervenciones 28-29), recorre el ciclo B desde el comienzo, penetrando esta vez decididamente en el área informacional de la entrevista. No sabemos cuál es la continuación del proceso, ya que aquí se corta la transcripción. Esta estructura general puede verse en el Diagrama 6.

Diagrama 6: estructura pragmática básica del ejemplo analizado

 

Examinemos ahora cada una de estas sub-estructuras pragmáticas que acabamos de señalar.

 

El Ciclo A (intervenciones 1-11)

Este ciclo está integrado por tres interacciones que podríamos llamar y esquematizar del siguiente modo:

[Hacer contacto]011  Þ intervenciones 01, 02, 03

[Identificarse]012  Þ intervenciones 04, 05, 06, 07

[Distensar]013 Þ intervenciones 08, 09, 10, 11

El objetivo de este ciclo consiste en definir la situación socio-espacio-temporal, junto a las condiciones adecuadas para el propósito de toda la interacción discursiva. Es lo que Blanchet (1989: 97-103) llama “situación social” y “contrato de comunicación” en las entrevistas.

 

El Ciclo B1 (intervenciones 12-27)

En un primer nivel, este ciclo contiene dos subsecciones, que podemos llamar B11 y B12. En B11 tienen lugar las intervenciones del 12 al 22 y en B12, las intervenciones del 23 al 27. B11 se caracteriza por ser propiamente una exploración temática, un primer sondeo en el que se ventilan las experiencias académicas generales de la entrevistada, así como la evolución de sus intereses profesionales. Luego, allí mismo, ocurre lo siguiente: la entrevistada suministra un dato exógeno (el clima organizacional) y, como reacción, el entrevistador intenta vincular ese dato con la información específica de su investigación (22: ...¿Tú crees que en ese clima influye la necesidad de cambiar de ocupación o de funciones?). Esto, a su vez, promueve un desequilibrio en las relaciones cooperativas entre entrevistador y entrevistada, la cual solicita un re-encuadre temático (23: Parece que te quieres enterar de muchas cosas al mismo tiempo...). Esta solicitud da paso, entonces, a la subsección B12, que es propiamente una redefinición, un re-encuadre, una recontextualización y, en cierto modo, una vuelta al Ciclo A, que es donde debió haber tenido lugar, tal vez, toda la conversación incluida en las intervenciones 23-27. Sólo que esta vez el re-encuadre no es de base pragmática (no está referido a las relaciones interpersonales), sino de base semántica (referido al tema). Examinemos rápidamente ahora cada una de estas dos subsecciones.

El sub-Ciclo B11: dijimos que esta sección menor, incluida en el acto de [Explorar]021, consiste en un primer acercamiento o un rodeo sobre el tema, lo que podría ser [Aproximar]0211. Deteniendo en este punto las divisiones del análisis y limitándonos sólo a algún detalle, observemos aquí tres clases de microactos típicos de las entrevistas:

* “Obviar/Completar/aprobar”: es un encadenamiento de microacciones que se inicia cuando el entrevistado deja un vacío informativo (“Obviar”), lo cual induce al entrevistador a llenarlo (“Completar”) y, finalmente, el entrevistado muestra su acuerdo con el dato propuesto (“Aprobar”). Esta cadena puede alargarse en muchos casos: si el dato propuesto por el entrevistador no es el que realmente completa la información, entonces el entrevistado desaprueba y así se repite el ciclo hasta que alguno de los dos suministre el dato faltante. En el ejemplo que estamos analizando, sólo en este mismo sub-ciclo B11, se produce dos veces esta cadena. La primera vez es 13Þ14Þ15:

(13) ...Aprendí a ver los contenidos de las clases (...) como algo... cómo te digo...

(14) ¿Como algo que te interesaba personalmente?

(15) Sí, exacto.

Y la segunda vez es 17Þ18Þ19:

(17) ... Es todo ese cuadro que incluye el sitio físico y las relaciones interpersonales

(18) ¿Y los valores que comparte el grupo?

(19) También, claro.

** “Abstraer/Pedir detalles/Especificar”: es otro encadenamiento que se inicia cuando el entrevistado provee una información muy general o abstracta (“abstraer”). Entonces el entrevistador solicita datos más concretos (“Pedir detalles”) y el entrevistado accede (“Especificar”). Igual que en el caso anterior, esta secuencia podría prolongarse haciéndose recurrente, cuando la especificación final no complace la solicitud intermedia. Es el caso aquí de la secuencia 15Þ16Þ17:

(15) ... me han seguido interesando algunas cuestiones.

(16) ¿Como cuáles? (...)

(17) ... todo lo que tenga que ver con clima organizacional.

*** “Plantear/Problematizar/resolver”: este encadenamiento comienza cuando el entrevistado propone un planteamiento cualquiera (a menudo inocente) y entonces el entrevistador le advierte dificultades que, finalmente, el entrevistado resuelve. Igual que arriba, también esta cadena puede prolongarse por recursión, cuando la solución dada al término de la cadena no resulta correcta según el entrevistador (lo cual podría equivaler a una discusión, amistosa o conflictiva). Es lo que algunas veces han llamado “confrontación”, sobre todo en psicoterapia. El caso aquí está en la secuencia 19Þ20Þ21:

(19) El principio es que si construyes un buen clima organizacional los empleados te rinden más.

(20) ¿Algo así como manipular a los empleados en beneficio de la empresa?

(21) No quise decir eso (...) Tú trabajas para mí y yo te hago las cosas más cómodas, que es una negociación honesta.

            Estas tres cadenas que acabamos de ver representan, desde el punto de vista de las entrevistas investigativas, operaciones estratégicas para filtrar la información buscada. Y, en el ejemplo analizado, constituyen mecanismos del entrevistador para ir “aproximándose” (tal como se formula en el [acto]0211) al núcleo semántico planteado en la investigación.

El Sub-Ciclo B12: también dentro del acto de [Explorar]021, se produce otro sector interactivo que consiste en [Redefinir]0212 o re-encuadrar el tema. La ocurrencia de este sub-ciclo B12 podría explicarse de dos modos: o bien por error estratégico del entrevistador, quien no definió satisfactoriamente el contexto temático en su oportunidad (en el ciclo A) o bien como consecuencia lógica de la aproximación implícita en el sub-ciclo B11, que es un rodeo o circunloquio y que, por tanto, resulta necesariamente impreciso. La primera posibilidad (error del entrevistador) es menos probable que la segunda (reacción natural de la entrevistada), al menos considerando que, según se infiere de la misma entrevista, ya había tenido lugar una reunión grupal en la que se había ventilado el asunto. Parece más probable que el entrevistador haya subestimado la capacidad de la entrevistada, sometiéndola a un rodeo (la acción de [aproximarse]0211, es decir, el sub-ciclo B11) que exasperó sus expectativas personales ante el programa del investigador. De hecho, dice ella en (25): “...Pienso que mi oportunidad de cambiar de función aquí en la industria podría depender un poco de ese trabajo que estás haciendo”. Así, viendo que el ingreso al núcleo temático se retrasaba a causa de las disgresiones en torno al “clima organizacional”, optó por verificar si realmente se iba o no a hablar de lo que ella tenía en mente y en lo que, además, ella tenía un interés personal. Por tanto, la estructura de todo este sub-ciclo B12 puede esquematizarse así:

DESCRIPCION

PRAGMATICA

TEXTO DE LA INTERVENCION

23

EDA  solicita redefinición del tema

Parece que te quieres enterar de muchas cosas al mismo tiempo.

24

EDOR advierte su supuesto error, pero insiste en el ciclo de aproximación gradual (B11)

Sí, creo que me atropellé un poco. Lo que pasa es que me sugeriste una relación que yo no había tenido en cuenta (...). Te voy a ser un poco más preciso (...) ¿Crees que si las personas, a lo largo de su estadía en la industria, sienten la necesidad de expandir sus capacidades e intereses hacia otros desempeños y si eso no se logra ¿crees que el clima organizacional se vería afectado?

25

EDA  evade la pregunta, se niega a continuar el ciclo B11 e insiste en redefinir el tema

Sé que andas estudiando eso, lo que hablamos en la reunión del grupo nuestro, la cuestión del cambio de carrera profesional a manera de crecimiento, dentro de la empresa.

26

EDOR  cede ante la presión de la EDA, “redefine” la situación y cierra el ciclo B11 para ingresar en B2

...En teoría, según un cierto modelo, los intereses profesionales van creciendo con el tiempo y se pueden expandir hacia otras áreas de desempeño, en cuyo caso la organización puede salir beneficiada por aquello del reciclaje y todo eso... Pero falta saber bajo qué condiciones y mecanismos debería una organización promover esos desarrollos de segunda carrera, como dicen...

27

La EDA muestra su satisfacción o acuerdo y sintetiza la redefinición del tema

Yo estoy totalmente de acuerdo. A la empresa le resulta mejor reciclar los mismos recursos y crearles rutas de movilización, como las llamaron la otra vez, antes que estar todo el tiempo contratando personal nuevo, cada uno para desempeños distintos, siempre los mismos...

           

Siguiendo la esquematización anterior, podemos dividir este sub-ciclo B12 (o esta acción de [Redefinir]0212 ) en dos secuencias de microactos: una que consiste en [Negociar]02121 y que incluye las intervenciones 23, 24 y 25, y otra que consiste en [Convenir]02122 y que incluye las intervenciones 26 y 27. En la primera de estas dos secuencias, el Entrevistador trabaja por mantenerse en el ciclo B1, la exploración global o rodeo sobre el tema, mientras la entrevistada trabaja por cerrar ese ciclo e ir directamente al núcleo temático. Una vez que el entrevistador cede, se produce el acuerdo o convenio, que es la segunda de esas secuencias de microactos.

El Ciclo B2 (intervenciones  28-29 y siguientes)

            La transcripción analizada sugiere que con la intervención Nº 29 se inicia un largo ciclo específicamente informativo, que no aparece en el fragmento y que seguramente reproduce la misma estructura de B11 (*Obviar / Completar / Aprobar, **Abstraer / Solicitar detalles / Especificar y ***Plan­tear / Problematizar / Resolver), tal como se reseñó arriba.

           Este ciclo se inicia con la intervención Nº 28, del entrevistador, quien, una vez redefinida la situación y logrado el acuerdo con la entrevistada, ingresa decidida y concretamente al núcleo semántico de la acción discursiva: “Antes que retomar la pregunta que te había hecho antes ¿por qué no me hablas más bien de tu caso específico? ¿En qué condiciones ingresaste aquí y cómo han ido variando hasta este momento tus intereses de carrera?”. A esto accede la entrevistada en la intervención Nº 29, que contiene ya, propiamente, la información específica asociada a las necesidades de investigación.

           Con esto, tenemos ya una adecuada interpretación de ese fragmento de entrevista en el nivel pragmático. Dicha interpretación puede visualizarse en el Diagrama 7, que es ahora una expansión del Diagrama 6.

 

Diagrama 7: Estructura pragmática global del ejemplo de aplicación

 

El Análisis Semántico

Aislaremos la información textual siguiendo la misma estructura pragmática anterior. Para sintetizar, organizamos el análisis semántico del siguiente modo:

 

CICLO

SUB-CICLO

ACTOS

NO

CONTENIDO SEMÁNTICO

A

A

 

[ENCUADRAR]01

1-11

Información circunstancial: el proceso administrativo de las entrevistas (planilla, reunión previa, foto...), tráfico, etc.

B

B11

[APROXIMARSE]021

12-22

Evolución profesional desde la psicología hasta la gerencia, con interés en el clima organizacional.

B

B12

[REDEFINIR]022

23-27

Crecimiento y expansión de los intereses profesionales

B

B2

[PENETRAR]022

28-29

El cambio y la expansión profesional tienen como punto de partida el grado en psicología, relacionado con el desempeño ocupacional en tratamiento de prejubilaciones. El punto de llegada de esa evolución es el postgrado en gerencia, relacionado con su deseo de desempeño ocupacional en el área de Desarrollo Organizacional. Esta viene a ser la información más estrechamente relacionada con las necesidades de investigación hacia las cuales apunta la entrevista.

 

Vemos que en las intervenciones 12-22 (en el meso-acto de [Aproximarse]021) y en las intervenciones 28-29 (en el meso-acto de [Penetrar]022) es donde se produce información significativa para los efectos de la investigación. Aquí es donde deberían intervenir las categorías investigativas si se quiere sistematizar esa información recogida por la entrevista. Sin embargo, también es posible una categorización a posteriori, es decir, una agrupación de datos según las mismas estructuras semánticas aquí recogidas, sin disponer previamente de un sistema de criterios. En este último caso, el fragmento analizado nos ofrece un mapa representacional que puede describirse como sigue:

 

[SIG0] o Macrosignificado = el cambio o evolución de intereses profesionales en función del cambio o evolución de desempeños profesionales en la organización, lo cual implica un punto inicial y un punto terminal de intereses/desempeños. Este macrosignificado o [SIG0] se desagrega en los siguientes términos:

[SIG01] = el punto inicial de la evolución profesional/ocupacional (primera profesión universitaria y primer desempeño en la organización). Este [SIG01] se desagrega en:

[SIG011] = el punto inicial en la esfera profesional (primera profesión) es la Licenciatura en Psicología

[SIG012] = el punto inicial en la esfera ocupacional (primer desempeño en la organización) es el área de prejubilaciones, dentro de la Gerencia de recursos Humanos, primero como subordinada y luego como jefe de división.

[SIG02]= el punto terminal de la evolución profesional/ocupacional (segunda profesión universitaria y segundo desempeño en la organización). Este [SIG02] se desagrega en:

[SIG021] = el punto terminal en la esfera profesional (segunda profesión) es la Maestría en Gerencia.

[SIG022] = el punto terminal en la esfera ocupacional (segundo desempeño en la organización) es Æ (vacío, ya que sólo ha ascendido en una misma esfera de desempeño), pero aun espera a que ese punto terminal sea la esfera de Desarrollo Organizacional.

            Para efectos de categorización surgida de este análisis (categorías investigativas a posteriori), tenemos la siguiente matriz, que sistematiza el cambio o expansión profesional/ocupacional:

 

 

PROFESION

UNIVERSITARIA

DESEMPEÑO

ORGANIZACIONAL

PUNTO INICIAL

Lic. en Psicología

Area de Recursos Humanos

PUNTO TERMINAL

Magister en Gerencia

Situación real: Æ

Situación deseada: área D.O.

           

Hasta aquí el análisis del fragmento transcrito arriba. Descartamos la instancia sintáctica del análisis, porque los textos de entrevista no ofrecen tratamientos específicos. En ese sentido, las técnicas de análisis sintáctico han sido ya mostradas en los exámenes de otros tipos de textos. En cuanto a la instancia física, que también descartamos, hay que advertir que las transcripciones y grabaciones (que sólo son medios de registro y reproducción) desvirtúan el medio físico original en que se inscriben las entrevistas (medio cara-a-cara). Por tanto, el análisis físico de las entrevistas debe ser realizado en el mismo momento en que ellas tienen lugar. En ese caso son importantes las entonaciones y modulaciones de voz, así como los lenguajes proxémicos que se vehiculizan por el medio cara-a-cara (posturas, miradas, cercanías/distancias, etc.).

 

 

 

NOTAS

[1] En Hernández (1994: 144-145) se distingue formalmente entre “interac­ción” como esfuerzo distribuido e “interacción” como particular relación entre una microacción antecedente y una microacción consecuente. La prime­ra es llamada interacción “complementaria” y se diagrama como , donde A es la acción global y a, b..., z son las responsabilidades parciales de los participantes de esa acción global. La segunda es llamada interacción “secuencial” y se diagrama como a® b® c®.... z, para representar la secuencia de re-acciones en cadena.

[2] Dicho de otro modo: el diálogo, en sí mismo, incluye cualquier variación de roles, desde el caso en que los interlocutores cumplan un mismo rol hasta el caso en que cada interlocutor tenga asignado algún rol específico (en general, el rol puede concebirse como una función matemática que proyecta conjuntos predefinidos de ‘poderes’ o de micro-acciones facultativas en conjuntos predefinidos de actores: un rol especifica qué cosas pueden esperarse de un cierto actor y qué cosas no, pero siempre por referencia al rol de otro actor, dentro de una estructura relacional constituida por el marco situacional). En una fiesta o en un encuentro entre amigos, por ejemplo, suelen tener lugar ciertos diálogos en que los interlocutores cumplen un mismo papel discursivo. Pero en un restaurante, los diálogos corrientes entre cliente y mesonero, por ejemplo, suelen estructurarse sobre la base de una diferencia de roles (el mesonero es el que ‘atiende’ y el cliente es el que ‘usa el servicio’). En consecuencia, la entrevista se define por una diferencia de roles, pero está incluida en el gran conjunto de los diálogos. Los textos dialogados constituyen, pues, una gran clase de textos caracterizados por una interacción complementaria y secuencial, donde se incluyen subclases de textos tales como la entrevista, el interrogatorio, la conversación ordinaria, etc.

[3] Uno de los más importantes intentos por sistematizar este tipo de ámbitos de interacción social ha sido llevado a cabo dentro del paradigma del “análisis reticular” o “análisis de redes sociales”. Véase, al respecto, la reseña de Pizarro (1988) XE "Pizarro, N.  (1988): \"Redes Sociales\", en Reyes, R.: Terminología Científico-Social. Barcelona: Anthropos. 834-837." : La principal novedad del análisis reticular estriba ante todo en una decidida voluntad de construir modelos matemáticos de las propiedades de los espacios reticulares en los que se dibujan las estructuras sociales (...) Se puede afirmar que cuando se construya un espacio reticular en el que se puedan definir estructuras sociales y, sin cambiar de paradigmas ni de conceptos, sus transformaciones históricas se estará en condiciones de plantear con rigor la problemática de una sociología científica, a la vez estructural e histórica”.

[4] En el sentido de cooperación. Grice (1975) XE "Grice, H. (1975): \"Logic and Conversation\", en Cole & Morgan (comps): Syntax and Semantics, 3: Speech Acts. New York-London: Academic Press. 41-58."  había planteado el concepto de implicaturas conversacionales (que Habermas reprodujo con su conversa­ción ideal), asociadas al principio de cooperación. Las reglas de cooperación son de cantidad, calidad, relación y manera y tienen la forma siguiente: *Haz tu contribución tan informativa como sea debido, *No hagas tu contribución más informativa de lo debido... (reglas de cantidad), *Sé pertinente (reglas de relación), etc.

[5] Se presenta aquí una dificultad relacionada con el carácter socializado de la producción de conocimientos. Por una parte, es de suponer que el mundo de los modelos teóricos y de los trabajos de contrastación de modelos (el mundo 3 de Popper) es de dominio público (como consecuencia del carácter socializado de la ciencia). Y, por otra parte, las organizaciones suelen exigir confidencialidad en investigaciones como ésta. ¿Contradice esto el principio de la socialización de la ciencia o ha de verse como una anomalía circunstancial?

 

REFERENCIAS

Bernárdez, E  (1982): Introducción a la Lingüística del Texto. Madrid: Espasa-Calpe.

Blanchet, A.  (1989): "Entrevistar", en Blanchet et al.: Técnicas de Investigación en Ciencias Sociales. Madrid; Narcea.  87-129

Grice, H. (1975): "Logic and Conversation", en Cole & Morgan (comps): Syntax and Semantics, 3; Speech Acts. New York-London; Academic Press. 41-58.

Hernández, A. (1994): Interacción y Rendimiento en Contextos de Adultez. Tesis de Maestría. Caracas; USR.

Hurtado, M. (1993): Comunicación Pública e Ideología. Tesis de Grado. Caracas: UCV

Padrón, J. (1992): Aspectos Diferenciales de la Investigación Educativa. Caracas; USR.

Pérez Tornero, J. M. (1982): La Semiótica de la Publicidad. Barcelona: Ed. Mitre.

Pizarro, N. (1988): "Redes Sociales", en Reyes, R.; Terminología Científico-Social. Barcelona; Anthropos. 834-837.

Popper, K. (1977): Búsqueda Sin Término. Madrid: Tecnos. Pp 15-19